El terrible efecto 2000

10 agosto 2008

No habíamos viajado nunca tan cerca en el tiempo en este blog como para llegar a la era de internet y los ordenadores.

El efecto 2000, también conocido como “el HOAX del milenio” es una preocupación que ocupa las primeras planas de los periódicos en los últimos años del siglo XX, amenazando con hacer explotar nuestras centrales nucleares, detener los aviones en pleno vuelo y hacer que nuestras tostadoras se volviesen contra nosotros.

El origen de la preocupación lo podemos encontrar en los años 40 y 50. En aquellas épocas la potencia de proceso disponible era ridícula, ya no sólo comparada con los ordenadores actuales, sino con un spectrum de los que usábamos para jugar al Bruce lee después de 30 minutos de carga. Había que optimizarlo todo al máximo, así que una de las maneras lógicas de hacerlo era usar sólo dos dígitos para la fecha, tal y como se hacía en los documentos en papel. ¿Quién no ha rellenado nunca un recibo en el que hay que poner la fecha y ya está escrito “__ de __________ de 19__”? Pues los programadores de aquellos años hacían lo mismo. Uno tenía que perforar las tarjetas para que las leyera el ordenador, y mejor si éste entendía que 61 era 1961, porque así sólo era necesario meter dos números en memoria.

Nadie pensaba que estos programas fuesen a durar mucho tiempo, pero resulta que en informática la gente utiliza cosas que han hecho otros anteriormente, y eso significa que las cosas se van arrastrando de programa a programa causando sólo pequeños problemas. Tan pronto como en 1958 Bob Bemer tuvo problemas con un programa de genealogía que estaba preparando.

En 1985, en la usenet, que es lo que se usaban los gafapasta antes de que existiese el foro de CPI, un usuario postea lo siguiente:

Lo que sucedía es que algunos programas que utilizaban esta forma de introducir las fechas podrían llevar a errores el día 1 de enero de 2000. Si la fecha era representada como 00, entonces el ordenador interpretaría que estábamos en 1900 otra vez. Incluso era posible que la fecha representada por el ordenador fuese 19100. Así, los cálculos de edad podrían dar lugar a resultados negativos, o exageradamente altos. Imaginemos lo que puede pasar si uno debe un par de euros de la hipoteca y le cargan intereses durante 17.100 años, o calculan su pensión basándose en ese dato.

Como a finales de los 90 habían muchas televisiones, y muy pocas noticias, la prensa se puso a exagerar el tema

o a parodiarlo


De errores de cálculo en algunos cálculos pasamos a pensar que las centrales nucleares se irían al carajo, que los misiles que se apuntaban entre EEUU y Rusia se dispararían y que cualquier aparato con un chip que tuviésemos en casa se nos rebelaría y nos atacaría: No sólo el ordenador, sino también la tele, el horno microondas o la nevera.

Como siempre que suceden estas cosas hay por un lado gente asustada y por el otro gente a la que le hacen chiribitas los ojos pensando en la pasta que van a sacar del miedo ajeno. Pronto el mundo se llenó de expertos informáticos que, por un módico precio, analizaban el software de tu empresa para detectar posibles peligros causados por el efecto 2000.

En la mayoría de casos lo que hacían los expertos era poner la fecha a algún momento del siglo 21, ver si el sistema lo aceptaba como válido o no y pasar una cuantiosa factura. Antes del año 2000 a los informáticos se les pagaba con dinero, y no en gominolas e invitaciones de tuenti, como desde que se desinfló la burbuja tecnológica en el marzo de ese año, así que las facturas eran realmente importantes. Se estima que se gastaron en resolver el problema 300.000 millones de dólares. La Nochevieja de 1999 mucha gente se la pasó en casa con la recortada y buenas provisiones de agua y comida.


Al final los incidentes documentados del efecto 2000 fueron los siguientes:

  • En Ishikawa, Japón, un equipo de supervisión de radiación falló a medianoche, pero los funcionarios dijeron que no había ningún riesgo para el público.
  • En Onagawa, Japón, una alarma sonó en una planta de energía atómica dos minutos después de la medianoche.
  • En Japón, dos minutos después de la medianoche, Osaka Media Port, una compañía de telecomunicaciones, encontró errores en el manejo de las fechas en parte de la red de la compañía. El problema fue arreglado a las 2:43 a.m. y no se interrumpió ningún servicio.
  • En Japón, la red de comunicaciones móvil de NTT (NTT DoCoMo), el operador celular más grande de Japón, divulgó el 1 de enero de 2000, que algunos modelos de teléfonos móviles suprimían los nuevos mensajes recibidos, en lugar de los viejos, cuando se llenaba la memoria.
  • En Australia, las máquinas validadoras de billetes de autobús de dos estados no pudieron funcionar.
  • En Estados Unidos, 150 máquinas tragamondedas en las pistas de carreras en Delaware dejaron de funcionar.
  • En Estados Unidos, el observatorio naval, donde funciona el reloj principal que marca el tiempo oficial del país, tuvo una interferencia de Y2K en su sitio Web. Debido a un problema de programación, el sitio divulgó que la fecha era el 1 Enero de “19100“.
  • En Francia, el servicio nacional de meteorología, Meteo Francia, dijo que un error de Y2K había hecho que su página web mostrara un mapa con el parte meteorológico del sábado con fecha “01/01/19100“.
  • En el Reino Unido, algunas transacciones de tarjetas de crédito fueron rechazadas o fallaron en conjunto mientras que trabajaron recíprocamente ciertos sistemas.
  • En Italia, Telecom Italia envió los primeros dos meses de cuentas, con fecha de enero de 1900.
  • En Iowa, Estados Unidos, un hombre fue penalizado por un vídeo atrasado que había alquilado, porque la computadora interpretó que estaba en su poder desde 1900.
  • En Pennsylvania, Estados Unidos, una computadora de la biblioteca de una escuela primaria cobró al cuerpo estudiantil excesivamente por tener prestados los libros durante 100 años.
  • En España, se detectaron problemas menores en dos centrales nucleares, en alguna gasolinera y en el sistema de recogida de datos de tráfico.

Alguno puede decir que tan escasos efectos son muestra de lo bien que se gastó el dinero que se destinó a solucionar el problema, pero lo cierto es que no hubo diferencia entre las empresas que gastaron su dinero en hacer algo y las que no, demostrándose que, básicamente, el tema del y2k era una patraña carísima.

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A la venta el monopatín de regreso al futuro II

26 julio 2008

Leo en forocoches que están subastando en ebay el famoso patinete de la peli “Regreso al futuro II”. Aquí.

Para el que sea demasiado joven, o haya vivido escondido en una cueva todos estos años la película “Regreso al futuro” (“Back to the future” en el original) fue estrenada en 1989 como secuela de la exitosa “Regreso al futuro”, de 1985, en la que el Michael J. Fox viajaba al año 1955 con una máquina del tiempo de fabricación casera.

El inicio de esta película tiene un argumento que sigue el esquema de la anterior: El protagonista viaja en el tiempo, salva a su familiar idiota (su padre en la primera película y su hijo en la segunda) de ser golpeado y humillado por los malotes de la ciudad y vuelve a casa, aunque luego la trama cambia cuando Martin McFly, que es como se llama el personaje de Michael) compra un almanaque que le permite ganar más pasta en apuestas deportivas que un jugador de la Juve.

Como analizar todo lo que muestra la película acerca del futuro sería duro y largo, y quiero que me dure para más posts, hoy sólo veremos los monopatines voladores.

Aunque la película no esté ambientada en la actualidad sino en 2015 creo que ya podemos asegurar que la levitación que propone no será comercialmente viable para entonces.

En primer lugar hay que señalar que, por lo que parece, el sistema que permite a los aeropatines mantenerse en el aire es el mismo que lo hace con los coches, pero de menos potencia. Al principio de la película se ve a los coches levitar muy alto, como por carreteras aéreas.

No parece que se trate de ningún sistema de levitación magnética, puesto que funciona completamente igual en todas las superficies. Así que lo único que se me ocurre es que funcione con algún tipo de antigravedad.

También es curioso el sistema de propulsión. En los aeropatines básicos  uno se mueve como en un monopatín, con el pie. Pero el que lleva el malote se mueve con cohetes, que le dan aceleración como para moverse el y sus tres amiguetes.

Jean Marc Cotè (III)

21 julio 2008

En entradas anteriores de esta serie hemos visto todo lo referente a las tarjetas que Jean Marc Cotè dibujó sobre la vida a finales del siglo XX desde la perspectiva de un hombre del Siglo XIX en lo referente al transporte aéreo y al transporte terrestre y trabajos que se realizan de manera automática. Dejábamos la anterior entrega con unos estudiantes aprendiendo de manera automática.

Hoy será el turno de la investigación científica y las telecomunicaciones.

Estas dos láminas son, sin duda, las más decepcionantes de toda la serie. En primer lugar el astrónomo no aporta ninguna novedad a lo que ya se hacía en el siglo XIX más que el hecho de proyectar la visión del telescopio en una mesa paraqué el científico vea mejor.

Y lo mismo sucede con el microbiólogo, que solamente proyecta lo que ve el microscopio en una pared. Hay que tener en cuenta que para 1900 ya existían técnicas como la fotografía, que podía haber sido incluida en las predicciones para el año 2000 sin ningún problema.

Si acaso podemos rescatar el divertido aspecto que toman las bacterias, con dientes amenazadores, cola y garras para asustar al más pintado. Tanto el instrumental como la visión de las bacterias empiezan a estar obsoletas, ya no para el siglo XX, sino para el XIX.

Otro aspecto en el que la ciencia avanza una barbaridad es en la comida. Como todo el mundo sabe para el año 2000 íbamos a habernos alimentado (creo que necesito un ejemplar de la guía para viajes en el tiempo de Dan Callejero) a base de tabletas con todos los nutrientes que necesitásemos y el sabor que quisiésemos.

En esta cena química los camareros sirven a los invitados pastillas de nutrientes y sabores. Fue precisamente durante el siglo XIX cuando los científicos descubrieron que los alimentos se componían de grasas, hidratos de carbono, proteínas, así que el siguiente paso que se pensaba dar era el de sintetizar cualquier sabor, cualquier textura y cualquier propiedad a partir de los ladrillos moleculares básicos. Por supuesto la cocina del 2000 tendría que ser adecuada para este fin.

Esta me resulta curiosa. Utiliza un cocinero, vestido de cocinero, con dos pinches que está utilizando materias de laboratorio químico del siglo XIX. Parece una especie de broma acerca de las comidas en píldoras. Lo más curioso es que hoy en día esta visión del cocinero como un químico goza de gran éxito. Prácticamente vemos a un Ferran Adrià deconstruyendo un plato. Además la química ha tomado un papel cada día más importante en la alimentación actual, con gran cantidad de conservantes, espesantes, acidulantes y demás compuestos.

Cambiando de tercio completamente otra actividad cotidiana de finales del siglo XX había de ser escuchar las noticias por la “radio”

En estailustración una pareja escucha en su aparato de sonido las noticias del mundo. Por lo que parece la señal llega a la casa mediante cables a unos enormes armarios, que la convierten en sonido. Aunque alguno pueda pensar que la patente de la radio es de 1896 y que, por lo tanto, ya no tenía sentido enviar las noticias a través de hilos, la verdad es que no se consiguió transmitir sonido por radio hasta 1906. Por eso todavía en 1899 no estaba demasiado claro cuál sería el método de transmisión más utilizado en el siglo XX.

En esta imagen se ve que la transmisión por cables no sólo es para sonido, sino que también se podía aplicar a la imagen. De alguna manera en esta ilustración se hace llegar imagen y sonido a través de los cables para que la persona al otro lado lo vea. Lo más sorprendente es que el interlocutor parece también tener una especie de micrófono, para hacer llegar la correspondencia cine-foto-telegráfica. El nombre nos hace pensar que la llamada no se produce en tiempo real, sino como una especie de mensajes de correo.

 

Al igual que sucede con este ejecutivo que dicta su correspondencia a un aparato de sonido o fonógrafo.

Mientras que a este otro su secretaria le está haciendo llegar un mensaje para que lo oiga.

Y ya está bien por hoy. En la próxima entrada de la serie acabaremos las tarjetas con la vida bajo del mar. Pronto en sus pantallas

 

 

 

Jean Marc Cotè (II)

13 julio 2008

En el artículo anterior hemos visto cómo veía este artista del Siglo XIX todo lo referente al transporte aéreo. Bomberos, policías, guerras y transporte público se habrían beneficiado de los avances en aeronáutica. En los transportes por tierra también se esperaba una gran revolución, que convertiría a los caballos en curiosidades de museo.

Pero no sólo se producen avances en el vuelo. Otras muchas actividades cambiarían para el año 2000.

El motor de vapor lo iba a revolucionar todo. Sólo hay que ver la fantástica casa rodante que nos dibuja aquí. Es, talmente, una casa de madera o ladrillo a la que se le han puesto unas ruedas y un asiento para el conductor. El tamaño es apreciable, y parece que caben bastantes personas dentro, tanto en la terraza lateral como en la azotea. El motor parece ser de vapor, ya que se ve la chimenea sobresaliendo por arriba.

Las carreteras iban a seguir siendo de tierra. Ni asfalto ni una simple grava para evitar embarrarse.

La guerra no se podía quedar atrás en esto de la modernidad. Vehículos al estilo del Siglo XIX pero acorazados por la parte delantera y montando grandes armas podrían servir para lo mismo que se usaban entonces los caballos: Cargar contra la caballería enemiga y disparar. Resultan completamente inadecuadas las ruedas que monta, fáciles de pinchar por un disparo o en el propio camino. Los soldados disparando con su fusil desde el vehículo en marcha también son poco prácticos, y serían claros candidatos a morir por su patria

El tren ya no iba a ser de vapor. Los trenes eléctricos son más funcionales y cómodos. Éste haría el trayecto París-Pekín, así que había de ser bien cómodo para que los pasajeros pudiesen cruzar Eurasia sin sufrir el síndrome de la clase turística (que todavía no había sido descubierto)

Así que lo mejor era montar trenes como si fuesen casas. De hecho este tren parece una casa de ladrillos que va sobre raíles. Detallazo que los vagones de tren tengan balcones, y que se acceda mediante una escalera con barandillas como si fuese un chalet. Seguramente nadie pensaría por aquel entonces que una plancha de acero o aluminio pudiese hacer la misma función llevando menos peso.

El tren parece que se alimenta mediante un tercer raíl que se ve a la izquierda del todo. Es un sistema que todavía se usa en algunos sistemas de metro, pero que ha sido sustituido por las más eficientes catenarias en todos los trenes que han de hacer un trayecto más o menos largo.

Aunque alguno piense que la solución de montar una casa es muy cara dado la gran cantidad de mano de obra que requiere en realidad tampoco es para tanto.

Esta máquina de construcción automática no necesita mano de obra para funcionar. Un arquitecto maneja desde su cabina todas las máquinas necesarias para construir su castillo. Tiene una máquina que corta la piedra, una máquina que pone cemento entre piedra y piedra y una grúa que levanta las piedras y las coloca en su sitio. A cada una de estas máquinas llegan cables eléctricos, y el arquitecto sólo ha de manejar unos interruptores para hacerlas funcionar desde la comodidad de su cabina.

Como se puede ver la construcción no iba a ser lo único automático. En esta sastrería automatizada una máquina toma las medidas de la persona que está de espaldas a nosotros y coge la tela y el hilo para confeccionar prendas. No se sabe demasiado bien para qué hay dos trabajadores en la sastrería si lo hace todo la máquina.

Las máquinas iban a hacer todo el trabajo duro. Aquí tenemos a un “agricultor muy ocupado” manejando sus máquinas eléctricas, alimentadas por cables que llevan a cada una de las segadoras la energía eléctrica para funcionar. Los mandos son simples, una palanca que puede estar en cuatro posiciones distintas según la velocidad.

La sirvienta, desde luego, iba a trabajar mucho más cómoda que en el siglo XIX. Esta máquina eléctrica limpia el suelo por ella, que sólo ha de guiarla, como quien guía un carrito, para que llegue a todos los rincones.

Incluso el arte puede estar automatizado. En este caso estamos viendo un auténtico hombre orquesta, que no sólo se atreve a dirigir a los actores de la ópera que se representa sino que incluso maneja los instrumentos él solito con unas palancas que los activan. Todo un prodigio de destreza este director.

Por último no querría despedir esta entrada de hoy sin enseñaros el sueño de todo escolar: La máquina de aprender automáticamente.

En esta máquina un fornido estudiante hace girar una rueda mientras su profesor mete los libros. Parece como si la máquina triturase estos libros e hiciese llegar los conocimientos vía hilos eléctricos directamente a los cerebros de los alumnos. Parece como si los auriculares que llevan convirtiesen la electricidad en sonido, que debían escuchar los alumnos, pero el hecho de que lleven unos casquetes sobre la cabeza puede hacer pensar que se les mete la asignatura en la cabeza a base de impulsos eléctricos. De otra manera ¿Qué ventaja tendría escuchar a una máquina recitar la lección sobre el método tradicional del profesor hablando a los alumnos?

Así se formarán los científicos del futuro, de los que hablaremos en otra entrada.

Jean Marc Cótè (1899)

7 julio 2008

Por un momento vamos a abandonar a nuestro amigo el de la revista de mujeres, pero sin movernos del final del siglo XIX.

En este caso vamos a observar una serie de tarjetas que una pequeña fábrica de cigarrillos encargó a su dibujante, Jean Marc Cótè, en 1899. Los dibujos deberían aparecer en las cajetillas de tabaco durante el año 1900, para conmemorar el cambio de siglo que se iba a producir aunque, según parece, la fábrica quebró antes de que salieran a circulación.

El dibujante despliega una increíble imaginación a partir de los avances científicos de la época y de los cambios que ya habían producido en la sociedad. Resulta muchas veces tierno ver cómo se adapta su visión del futuro a lo que es habitual en su día a día. El ejemplo perfecto es éste:

Esta calefacción con radio es, seguramente, una de las primeras veces en la historia en la que se sugiere el uso de la energía nuclear con fines pacíficos. Por supuesto en aquellos tiempos todavía no se conocía el hecho de que una cantidad de radio suficiente para calentar la habitación sería también suficiente para matar a todos sus ocupantes, pero lo que más curioso me resulta es que ponga el radio dentro de una chimenea. Directamente aplica la misma manera en la que una casa se calienta con leña encendida a la energía nuclear cambiando tan sólo las brasas por un elemento radioactivo.

Si hemos de señalar una obsesión en nuestro amigo Jean Marc es, sin duda, lo relacionado con el aire. A su parecer todo lo que se hacía en 1900 se iba a hacer en el año 2000 de la misma manera, pero por los aires.

En el año 2000 tendremos el mismo tráfico que tenemos en 1900, sólo que volador.

Ojito con el “agente de movilidad”

Después de las risas que, de seguro habrá causado esta imagen es el momento de fijarse en un par de detalles.

En primer lugar fijémonos en los aeroplanos. Aunque hoy en día nos parezca que son anticuados hay que tener en cuenta que son dibujos de 1899, y que los hermanos Wright no volaron hasta 1903. Este aeroplano está dibujado 4 años antes de que se supiese que se podía despegar con un aparato más pesado que el aire. Resulta difícil, sin embargo, imaginarse qué intenta hacer el guardia de tráfico ¿Qué se parasen los aviones en medio del aire? También nos damos cuenta de que el diseño de alas y cola de los aviones se parece al de un pájaro. Resultaba difícil para la época pensar que se pudiese volar de otra manera más que con diseños de pájaros o murciélagos.

También fijémonos en el agente de tráfico. El agente lleva una especie de alas de murciélago que le sujetan en el aire. No parece que lleve ninguna hélice por lo que la única manera que el artefacto que lleva a la espalda le podría mantener en el aire sería aleteando. El agente no mueve las alas con sus brazos ni con sus piernas, así que el movimiento debe provenir de algún aparato no mostrado. El vuelo parece dirigirse con una cola-timón parecida a la que tienen las ardillas voladoras.

En otras imágenes se ven diseños parecidos, como por ejemplo en estos niños robando huevos

O estos bomberos

En otras imágenes sí usa motores de hélice para mover a los aviadores. Por ejemplo en este tenis aéreo

Parece que usan una manivela encima de sus cabezas para dirigir las alas del aparato volador. En cambio estos policías persiguiendo a un contrabandista

Usan unas aletas pegadas a sus tobillos para cambiar de dirección. Esta solución se ve sin duda influenciada por la antigua imaginería que presentaba a Apollo como ser alado con alas en los talones. Los diseños de las alas tanto de los policías como del avión del contrabandista recuerdan a los murciélagos, como no podía ser de otra manera.

Los aviones toman formas variadas, y no sólo se usa un tipo de aparato volador. Por lo que parece en el año 2000 todavía se usarán con profusión los dirigibles para transportar personas o hacer la guerra.

En esta imagen del combate aéreo se observa un dirigible que está protegido en su parte inferior con una especie de barco. Este barco podría proteger al dirigible contra los proyectiles lanzados desde debajo suyo, y estar bien blindado, pero se mantiene el riesgo de que cualquier enemigo destruya el globo. Una idea interesante es que parece que el barco podría flotar por sí mismo, y continuar luchando aún con el globo destruido. El dirigible está motorizado, ya que se ven tres hélices en la cola.

Este diseño, en cambi resulta completamente inadecuado

La imagen pretende un salvamento en alta mar. Es complicado explicar cómo pretenden que los náufragos se suban a un avión en pleno vuelo, además de que el peso adicional de los náufragos haría que el avión cayese más. Sobre todo porque este avión no tiene motor ¡Es un planeador! Los planeadores estaban muy de moda en la década de 1890 y los autores pensaban que se podrían llegar a hacer cosas increíbles con ellos. Hoy en día usaríamos un helicóptero.

¡Un momento! ¡Juan de la Cierva no inventa el autogiro hasta 1923!

Bueno. Eso es cierto a medias. Desde la época de Leonardo da Vinci hay diseños de helicópteros. La única dificultad era conseguir un motor lo suficientemente potente como para que volaran. En esta imagen se ve a un vigía intentando otear algo dentro de las murallas enemigas. Un faro le alumbra y otro aparato volador sale a interceptarlo. Unos momentos angustiosos en una guerra.

Con aviones, globos y helicópteros se puede hacer de todo: Desde una parada de aerotaxis

Hasta un crucero a través de los mares

¿Quién dijo que no se podía hacer exploración de las colonias en África por los aires?

O una simple salida familiar al campo

Aunque si queremos recorrer distancias mayores no hay que olvidar las estaciones de servicio. Por ejemplo uno se va con los niños a cruzar el Canal de la Mancha y a pasar el fin de semana a Londres, pues ha de parar a mitad a tomar algo y a estirar las piernas.

Aunque claro, igual con el planeador teníamos algún problema para volver a despegar, pero parece que los aviones cogen la comida como a los náufragos, al vuelo.

Por último este gracioso aerobús.

Tiene dos hélices. Una se supone que es para el vuelo estacionario y la otra para moverse. Los pasajeros pueden subir “cómodamente” al vehículo que les llevará de París a Burdeos, según el letrero en el propio aeroplano.

Lo que nos deparará el Siglo XX (2)

26 junio 2008

Esta entrada es continuación de la primera entrada de la serie, que puedes encontrar aquí.

Se trata de una serie de predicciones que, en diciembre de 1900, realizó un visionario norteamericano para una revista titulada “Ladies home journal”.

En este capítulo retomaremos las predicciones donde las dejamos, empezando por la

#6 Los automóviles serán más baratos de lo que hoy son los caballos. Los granjeros tendrán camiones automóviles, carromatos automóviles, quitanieves, arados y rastrilladoras automóviles. Un motor de una libra en uno de estos vehículos hará el trabajo de dos caballos o más. Los niños montarán en un trineo automóvil. Los automóviles habrán sustituido a cualquier otro vehículo conocido ahora Habrá, como ya existen hoy en día, vehículos funararios automóviles, patrullas de policía en automóvil, ambuilancias en automóvil, barredoras de calles automóviles. Un caballo con arneses será tan raro, si no más, que lo que hoy en día es un par de animales con yugo.

Me gusta especialmente lo del motor de una libra, que hará el trabajo de dos caballos ¡o más! Lo del trinero automóvil también me parece enternecedor.

#7 Habrá aeronaves, pero no serán capaces de competir con éxito con los coches o los barcos para transporte de pasajeros o mercancías. Serán mantenidos como mortales naves de Guerra por todas las naciones militares. Algunas transportarán hombres y bienes. Otras serán usadas por científicos para realizar observaciones desde grandes altitudes, muy por encima de la tierra.

Esta es bastante buena. Los aviones, para el final del siglo XX, no podrán competir con los barcos en el transporte de pasajeros, pero se mantendrán algunos como mortales armas de destrucción masiva por parte de las potencias militares. Vale, puede resultar razonable si lo asimilamos a los bombarderos, pero en la siguiente nos cuenta cómo será la tecnología militar del futuro.

#8 Naves de Guerra aéreas y fortalezas sobre ruedas. Cañones gigantes dispararán a 25 millas o más, y dañarán en cualquier lugar dentro de ese radio con obuses explotando y destruyendo ciudades enteras. Estos cañones serán apuntados con la ayuda de brújulas cuando sean usados en tierra o mar, y telescopios cuando sean dirigidos desde grandes alturas. Flotas de aeronaves, escondidas con niebla densa, lanzada por ellos mismos mientras se muevan flotarán sobre las ciudades, fortificaciones, campos o flotas. Sorprenderán a la gente bajo ellos lanzándoles rayos mortales. Estas naves de Guerra aérea necesitarán fuertes a prueba de bombas, protegidos por grandes places de acero por encima y a los lados. Estos grandes fuertes sobre ruedas correrán a través de los espacios abiertos a la velocidad de los trenes exprés de hoy en día. Harán lo que hoy en día son cargas de caballería. Grandes excavadoras automóviles excavarán trincheras tan rápido como los soldados puedan ocuparlas. Los rifles usarán balas silenciosas. Submarinos capaces de permaneces sumergidos durante días podrán barrer una flota y enviarla al fondo del mar. Globos y máquinas voladoras llevarán telescopios para ver a una distancia de mil millas con cámara para fotografiar a cualquier enemigo dentro de ese radio. Estas fotografías, tan grandes y claras como si hubiesen sido tomadas desde el otro lado de la calle serán bajadas al comandante a cargo de las tropas.

No me digáis que no resulta tierno imaginarse a los aviones dentro de una nube creada por ellos mismos para evitar ser detectados. Ni que fuesen diesel. Por no hablar de las grandes fortalezas rodantes. Alguno puede pensar que los tanques pueden encajar, pero es claro en hablar de “grandes fortalezas”, y un tanque no es tan grande como para referirse a eso.

Aunque tal vez lo más curioso sea imaginarse a un militar encima de un globo observando al enemigo desde 1000 km. Es cierto que métodos similares se usaron en la primera Guerra mundial, pero trasladarlo al 2000 me parece un poco arriesgado. En todo caso se ha quedado corto con la descripción. Los submarinos no son capaces de borrar una flota de la superficie del mar, sino un país entero en el rato que tardan en llegar sus ICBM al destino.

#9 Las fotografías serán telegrafiadas desde cualquier distancia. Si hay una batalla en China dentro de 100 años las fotografías de los eventos más importantes serán publicadas en los periódicos una hora después. Incluso hoy en día las fotografías se están telegrafiando a distancias cortas. Las fotografías reproducirán todos los colores de la naturaleza.

Un muy buen acierto de este artículo. Desde luego pocos podrían haber imaginado el poder que la imagen de lo que sucede en lugares distantes tendría en el mundo. En la siguiente profundiza todavía más.

#10 El hombre verá alrededor del mundo. Personas y cosas de todo tipo serán llevadas desde el foco de las cámaras conectadas eléctricamente con pantallas en el extreme opuesto del circuito. Miles de millas en un momento. Las audiencias americanas verán en los teatros tras grandes cortinas las coronaciones de reyes en Europa o el progreso de las batallas en oriente. El instrumento que llevará estas escenas distantes hasta casi las puertas de sus casas estará conectado con un enorme aparato de teléfono transmitiendo cada sonido que se produzca en el lugar adecuado. Los disparos de cañones de una batalla lejana se oirán cuando se vean disparar, e incluso los labios de un actor o un cantante lejano se oirán cuando se muevan.

Este también tiene su gracia. El autor no imagina una televisión dentro de cada hogar, sino que piensa que la gente irá a ver las noticias al cine. ¿El motivo? El gran especio necesario para la pantalla y el aparato de teléfono gigante que se necesita para transportar el sonido.

Lo que más extraño me resulta es que parece que no confíe mucho en el desarrollo de los medios de grabación. Es decir, siempre habla de cosas que están ocurriendo a la vez que se ven. Nunca se refiere a noticiarios, sino que parece decir que el público iría a ver las batallas en directo y que los actores o cantantes actuarían en directo enviando el sonido por teléfono y las imágenes por telégrafo. Siendo que la grabación de sonido ya estaba inventada es difícil entender por qué no la tenía en cuenta.

Y esto es todo por hoy. En la próxima entrega, la agricultura, en un mundo sin mosquitos, con fresas del tamaño de manzanas.

Lo que nos deparará el Siglo XX

21 junio 2008

Cada vez que en el calendario se acerca una fecha significativa, ya sea un cambio de siglo, de década o de milenio, es costumbre que todo tipo de medios de comunicación llenen sus páginas con dos temas:

– Balance de lo más importante que ha sucedido en el periodo anterior. Principalmente sirve para horrorizar a los lectores ante los criterios utilizado por los redactores para clasificar la importancia de hechos y personajes.

– Predicciones de lo que sucederá en el periodo poterior. Esta es la parte en la que los redactores dejan volar su imaginación y escriben las cosas más divertidas y apasionantes para el futuro.

En este caso vamos a ver las predicciones de una publicación norteamericana de diciembre de 1900 llamada “Ladies Home Journal”, por el autor John Elfret Watkins Jr. en la que se explica cómo será el futuro durante el próximo siglo hasta 2001.

Enlazo de la excelente página de paleo-future

Algunas de las predicciones son bastante graciosas, aunque muchas otras son sorprendentemente certeras.

Vamos a ir una a una:

#1 Probablemente habrá entre 350 millones y 500 millones de personas al final del Siglo XX en América y sus posesiones.Nicaragua pedirá su admisión a la Unión tras completarse el gran canal. México será el próximo. Europa, en búsqueda de nuevos territorios al sur de nosotros causarán que muchas de las repúblicas de Centroamérica y tengan intención de entrar en la Unión por votación popular.

Hay que reconocer que la cifra casi casi da en el blanco. 300 millones de personas viven actualmente en los Estados Unidos, y si le sumamos los habitantes de todos los países que el menda quería añadir a la Unión seguro que nos salen los 350 millones. Como geopolítico sí que es una joya, aunque hay que tener en cuenta que los chicos de los USA venían de un periodo largo en el que no habían hecho más que expandirse, y parece que el amigo le había cogido afición.

#2 El americano será más alto por una o dos pulgadas. Su aumento de estatura será el resultado de una mejor salud, debido a las enormes reformas en medicina, agua corriente, comida y ejercicio. Vivirá 50 años en lugar de los 35 actuales. Vivirá en las afueras, y prácticamente no habrá casas en las ciudades. Construir en bloques será ilegal. El viaje entre la casa de las afueras y el centro de la ciudad durará sólo unos minutos, y costará un penique.

A mí lo que más sorprendente me resulta de esta predicción es la de alargar la vida hasta los 50 años, además del excesivo optimismo del coste del transporte público.

#3 La gimnasia empezará en la guardería, donde juguetes y juegos estarán destinados a fortalecer los músculos. El ejercicio será compulsivo en los colegios. Todos los colegios y las comunidades tendrán un completo gimnasio. Todas las ciudades tendrán gimnasios públicos. Cualquier persona que no pueda andar 10 millas de una sóla vez será considerado débil.

Lo del colegio y la guardería es bastante divertido, pero hay que reconocer que este tío sabía lo del culto al cuerpo.

#4: No habrán carros en nuestras grandes ciudades. Todo el tráfico estará por debajo o muy por encima de los suelos cuando entre en los límites de las ciudades. En la mayoría de las ciudades estará confinado a grandes vías subterráneas o túneles, bien iluminados y ventilados, o en vías superiores con escaleras móviles que llevan hasta arriba. Estas calles subterráneas o sobre nuestras cabezas estarán ocupadas por vagones de pasajeros de gran capacidad y camiones con ruedas de goma. Subterráneos y puentes (trestles) estarán reservados para los trenes. Las ciudades, por lo tanto, estarán libres de todo ruido.

Atractivo sí que es, pero parece que no podemos hablar de que las ciudades estén precisamente libres de ruido. Tal vez para el siglo XXI.

#5: Los trenes recorrerán dos millas por minuto (N del T. 193 km/h), normalmente; los trenes express a 150 millas por hora (241 km/h). Ir de NY a San Francisco costará un día y una noche en express rápido. Habrá locomotoras eléctricas con forma de cigarro tirando de largos trenes de vagones. Los vagones, como las casas, estarán enfriados artificialmente. En las vías no habrá humo, no habrán cenizas, porque el carbón no será transportado ni quemado. No habrá paradas para recoger agua. Los pasajeros podrán viajar a través de regiones polvorientas o calurosas con las ventanillas cerradas.

Aún es conservador con la velocidad de los trenes, pero hay que reconocerle que en los trenes ha acertado de lleno. Imaginemos cómo debería ser viajar en tren en la época en la que se escribió esto, con todo el humo, el polvo y las cenizas. Hoy en día la gran mayoría de las líneas están electrificadas, y sólo algunas pequeñas y de poca frecuencia siguen funcionando con locomotoras de gasoil.

Por hoy lo vamos a dejar, pero en una próxima entrada tendremos más emociones: Teléfonos gigantes, fortalezas volantes con cañones capaces de destruir ciudades enteras y la extinción de los mosquitos, entre otras.


La máquina de vapor

21 junio 2008

El mundo está cambiando. Lleva cambiando desde que es mundo, y seguirá cambiando hasta el momento en el que el sol, convertido en una gigante roja, lo transforme en una brasa inhabitable.

Pero el mundo no siempre ha cambiado a la misma velocidad. La vida ha sido intelectualmente poco estimulante durante muchos millones de años. Uno salía a cazar de buena mañana, se pasabael día en el campo con los amigotes acosando a los mamuts y volvía ya atardeciendo para e

ncontrase con la churri, que esperaba con los churumbeles que seguían vivos después de una larga jornada de recogida de bayas y hierbas.

la alineación titular del atapuerca CF

En cuanto caía el sol no había gran cosa que hacer, puesto que no echaban nada interesante por la tele -ni siquiera daban futbol en abierto- así que la gente se iba a dormir con la esperanza de no ser devorados por ningún animal salvaje. Lo bueno de todo ésto es que uno con 35 años era un anciano, y con 40 estaba muerto, así que el sufrimiento duraba poco. Te ibas al hoyo habiendo hecho exactamente lo mismo que había hecho tu padre, tu abuelo, tu bisabuelo y todas las generaciones que pudieras recordar, y estabas seguro de que lo mismo pasaría con todas las generaciones que viniesen detrás.

El mundo ha funcionado de esta manera más o menos hasta ayer por la tarde. Se puede pensar que una persona en la edad media vivía mejor que en el paleolítico. Al fin y al cabo a estos campesinos perder los dientes no les suponía la muerte por inanición, pero en esencia uno seguía haciendo las mismas cosas que hacían sus padres, y esperaba que sus hijos lo pasasen igual de mal. Al fin y al cabo todas las cosas que podían suceder, ya fuese que una sequía, una epidemia o una guerra eran bastante poco deseables. No me extraña que tuviesen tanto éxito las profecías del fin del mundo.

Pero como hemos dicho todo esto cambia en el último siglo y medio en cuanto un nuevo artefacto de Satanás, llamado máquina de vapor, revoluciona el mundo. Los cambios que en otros tiempos llevaban milenios o, en el mejor de los casos, siglos suceden ahora en el transcurso de una generación, o incluso en menos. ¿Cómo podían imaginar aquellos que vaticinaban que el hombre no podría viajar a más de 40 km/h sin morir en el intento las velocidades que se alcanzan hoy en día en un SR-71, o en la reentrada de una lanzadera espacial? ¿Recuerdas cuándo tuviste tu primer teléfono móvil? Yo lo tuve hace 10 años, en 1998 cuando entré en la universidad ¿Cuándo te conectaste a Internet por primera vez? En 1997 los cuatro locos que conocemos el significado de la palabra baudios usábamos infovía para entrar en el IRC.

Todos estos cambios han despertado en el hombre una capacidad que estaba ahí, dormida, esperando su momento para ser rescatada: La capacidad de soñar con el futuro.

Durante este siglo y medio nos hemos dedicado a profetizar cómo iba a ser el futuro. Hemos dibujado casas del futuro llenas de robots humaniformes, hemos escrito sobre la vida submarina
y hemos hecho películas en las que ir de una estrella a otra es como viajar de Cuenca a Albacete.

Hemos pintado el mundo del futuro de todas las manera imaginables, desde un conjunto de ruinas habitadas por mutantes hasta una ciudad continua de rascacielos imposibles, desde el mundo en guerra entre robots y humanos de Terminator hasta el mundo inundado de Waterworld.

Class of 1999

Este blog pretende recordar cómo veíamos el futuro en el pasado. Es decir, cómo nos creíamos hace pocos años que sería nuestro mundo actual, como creían nuestros padres que serían nuestras casas, nuestros viajes, nuestro medio ambiente…

La literatura, el cine y la prensa están llenas de sueños y predicciones que, por suerte o por desgracia, ya nunca se harán realidad.

Seguro que encontraremos cosas divertidas.